
Me desperté con la lluvia en el cuerpo, después de tantos días de calor, ¡de descomponerme al sol!
Siento la brisa, hoy tal vez el viento lleve el hedor y mi cuerpo sea descubierto.
-¡Hey! ¡por aquí! ¡hombre! ¿que no lo huele?
Que tristeza ver la belleza que antes me identificaba convertida en gusano y larva, en odio y venganza.
Cuando me encuentren, podré salir tras él.