domingo, 31 de octubre de 2010

¿Será amor?

Sabía que él me esperaba a unas cuadras.
¡Cuanta incertidumbre!
¿Sería el amor o una simple ilusión del destino?
Llevé mi encendedor por si él necesitara ayuda para crear la chispa del amor.

martes, 26 de octubre de 2010

animal inteligente


A ella le gustaría tener alas y poder volar.
Ser ángel, recorrer las tierras áridas y pasar informe sobre aquellos que necesitan ayuda.
Poder recoger a quien estuviera perdido y resguardar el alma entre sus plumas blancas.
-Por supuesto que elegiría a quien ayudar, ¡no creo que todos se lo merezcan!
Y con esa frase comprendí que con las alas no bastaba, su corazón podía ser grande, pero su mente de animal inteligente le ofrecía la libertad suficiente... como para discriminar.

sábado, 23 de octubre de 2010

Aquí me encontrarás

Te fuiste una mañana lluviosa y te negaste a mi compañía bajo el pretexto de que me mojaría.
Me pasaste la mano por la cabeza y prometiste volver... ¡lo prometiste!
Llegó la noche, subió el sol, me iluminaron las estrellas, las nubes del mediodía me despertaron, la brisa de la noche me hizo tiritar.
Me prometiste volver... ¡lo prometiste!
Todos fueron buenos conmigo, cada día me alcanzaron un poco de comida y no faltó quien me quiso llevar como su compañía. Pero no concibo la idea de abandonar el lugar y que vuelvas y no me encuentres, aquí estaré esperando lo que deba esperar.
Me prometiste volver... ¡lo prometiste!
Te juré lealtad desde el primer día... aquí me encontrarás.

martes, 19 de octubre de 2010

La mascota

¡Insistieron tanto que les di el permiso que querían para comprar una mascota!
Y allí fueron, padre e hijo de la mano, felices e ilusionados.
Pensé que traerían un perro o un gato, hasta un perico esperaba... pero no esto.
Cada vez que mi hijo se acerca con la caja vidriada para mostrármela como duerme, come o se mueve; una sístole se detiene, la diástole me suena aflautada y el corazón me queda chueco.
Desde ese día tengo sueños recurrentes: me despierto con la mascota en la cara y la mano me queda chica para aplastarla, quedando luego, sólo un manojo de patas.

lunes, 18 de octubre de 2010

¡CORRÉ!

-¿escuchaste eso?
-¿qué?
-¡shhhh!
...
-¡un gruñido!
...
-si, ahora lo escucho. ¿De donde vie...?
-¡shhhh!
...
-¡CORRÉ! ¡CORRÉ FRANCISCO, CORRÉÉÉ! ¡FRANCISCOOO! ¿FRANCISCO? ¡AAAAHHHHH!

domingo, 17 de octubre de 2010

Libertad condicional

Está sentado sobre el césped verde recién cortado, con las piernas extendidas, jugando a estirar y encoger los dedos de los pies.
¡La voz que lo llama suena tan lejana!
La suave brisa le da de lleno en el rostro y aspira con profundidad la humedad que destilan las plantas cercanas a él. En el centro de su pecho desnudo, tiene todavía los pétalos de la margarita desojada, las mira y suspira.
La pelota de plástico yace a unos metros, dormida en vestigios de barro, perdiendo su silueta a base de patadas, la mira y sonríe.
El tirón de orejas lo levanta casi hasta hacerlo saltar, intenta escapar pero no puede.
Se viene el baño con el maldito shampu metiéndose en los ojos, la tarea con las vomitivas sumas y restas, la cena con esos asquerosos brócolis y la cama con el coco en el ropero.