martes, 5 de octubre de 2010

LA VENGANZA


-Será un dedo por cada noche que me negaste tus caricias (porque sé que te faltaban manos para tocar su cuerpo).
Diez dedos de las manos se extrajeron con cuidado, lentamente, haciendo esfuerzo cuando el cuchillito sin filo llegaba al hueso. De los pies, fueron cuatro.
Los puso formando un círculo en su mesita de luz.
Se fue y a los veinte minutos regresó con otro aditivo para su decoración, lo colocó en el centro y agregó.
-Y este es por haberle dado a otra, el placer que a mi sexo humedo le correspondía- le besó la puntita, casi succionando con gozo, y apagó la luz del velador.

6 comentarios:

MIMOSA dijo...

Agüita! ¡Atrévete a negarle las caricias!
YO...........se las regalo.....TODAS GRATIS. Je,je
Tienes una imaginación que lo flipas.
Un beso guapa.

Catrina Dinorah dijo...

Fabuloso, causa escalofríos. Tienes una mente perversa y por lo mismo genial, espero el siguiente que están buenísimos, me alegran el día tus micro-relatos

escarcha dijo...

gracias por sus comentarios mujeres hermosas!!!

HÉCTOR RIVERO dijo...

¡Madre santa! ¿Por qué solo 4 de los pies? Escriquilado del susto...ja-ja-ja Acuérdate que la venganza nunca es buena, mata al alma y envenena. Abrazos

escarcha dijo...

Hector gracias por tu comentario.
Los días que ella cree que fue engañada fueron 14, por eso son 10 de las manos y 4 de los pies.
Con relación a la venganza, es mala, ¡si señor!... tu lo sabes, yo lo sé, pero parece que la protagonista no!
;-)
un abrazo

Torcuato dijo...

Visión sicópata de la posesión. Con tan poco tanta fuerza.
Un beso.